Clima de convivencia escolar

El indicador de clima de convivencia escolar, evalúa el bienestar y desarrollo socioafectivo de los estudiantes y sus percepciones sobre el ambiente en su establecimiento educativo y sala de clases.

El clima escolar corresponde al “ambiente o contexto en donde se producen las interrelaciones, enseñanza y aprendizajes en el espacios escolar y contiene una serie de variables (…) necesarias para la apropiación de los conocimientos, habilidades y actitudes establecidas en el currículum” (Mineduc, 2015, p. 26). Una de esas variables corresponde a la convivencia escolar, la cual hace referencia a la calidad de las interacciones humanas que se generan en el establecimiento y que incluyen a los diversos actores de la comunidad. Ahora bien, la convivencia escolar es una condición para el logro de los aprendizajes y requiere de un trabajo planificado por parte de los establecimientos.

Desde la Agencia de Calidad de la Educación, se han establecidos tres dimensiones a evaluar para el logro de este indicador:

  • Ambiente de respeto: esta dimensión considera tanto las percepciones y actitudes de los estudiantes “en relación al trato respetuoso entre los miembros de la comunidad educativa, la valoración de la diversidad, y la ausencia de discriminación que existe en el establecimiento” (Agencia de Calidad de la Educación, s.f. p. 4). Además, incluye las percepciones en relación al cuidado del establecimiento y del entorno por parte de los estudiantes.
  • Ambiente organizado: “considera las percepciones que tienen los estudiantes sobre la existencia de normas claras, conocidas, exigidas y respetadas por todos, y el predominio de mecanismos constructivos de resolución de conflictos” (Agencia de Calidad de la Educación, s.f. p. 4), también incluye las actitudes de los estudiantes frente a las normas y la transgresión de estas.
  • Ambiente seguro: considera las percepciones de los estudiantes frente “al grado de seguridad, violencia física y psicológica al interior del establecimiento, así como a la existencia de mecanismos de prevención y de acción ante esta” (Agencia de Calidad de la Educación, s.f. p. 4). Como también, considera las percepciones de los estudiantes en temas de acoso escolar.

Importancia del trabajo del indicador con la educación medioambiental

Uno de los objetivos de la educación ambiental se relaciona con el desarrollo de actitudes que promueven la protección y mejoramiento del medio ambiente. Estas actitudes son una serie de valores sociales, que tienen por finalidad el desarrollo de una ciudadana que actúe en coherencia y con respeto hacia el entorno que le rodea. Valores como el respeto, co-responsabilidad, solidaridad y empatía, son abordados desde la educación ambiental y son extensibles hacia todas las formas de vida, potenciando espacios de respeto y cuidado. (MMA, 2018)

¿Qué hacen los establecimientos para lograr un buen clima de convivencia escolar en concordancia con la educación ambiental?

Parte de las acciones de educación ambiental que realizan establecimientos para potenciar el indicador de Clima de convivencia escolar, son fomentar espacios de respeto y buen trato entre distintos miembros de la comunidad y su entorno. Actividades como salidas pedagógicas, instancias de educación al aire libre, celebraciones masivas, como eventos cero basura, permiten generar situaciones de trabajo con normas claras, además de desarrollar actitudes enfocadas tanto al cuidado del medioambiente, como al cuidado y respeto de los otros (MINEDUC, 2014).

Referencias