El problema de la basura es uno de los conflictos socio-ambientales más grandes en Chile. Según una encuesta sobre actitudes hacia el medioambiente realizada por la Universidad Andrés Bello e Ipsos Chile en 2019, la basura aparece como el principal problema medioambiental para los chilenos (30%), por sobre el calentamiento global (20%) o la contaminación (15%).

Aun cuando somos conscientes de que reducir o eliminar la basura es uno de los grandes objetivos que tenemos como sociedad, la generación de aquella sigue aumentando año tras año. En Kyklos hemos visto que este problema es transversal. Sucede en el hogar de las personas, en las zonas donde residen e incluso en sus lugares de trabajo.

Reciclaje

En los diagnósticos que realizamos para las diferentes organizaciones hemos visto que los trabajadores perciben que reciclar es la acción más importante que podemos hacer para proteger el medioambiente, y aun cuando un 82% está de acuerdo con esto, solo el 41% lo hace. Sin embargo, el 83% declara que es importante reciclar en su lugar de trabajo y el 86% está dispuesto a separar los residuos para reciclar. No obstante, consideramos que lo más importante es que el 92% está dispuesto a cambiar sus hábitos para cuidar el medioambiente.

Entre las organizaciones que nos solicitan hacernos cargo de su reciclaje encontramos mitos asociados a este proceso. Uno de ellos es, por ejemplo, el creer que reciclar puede ser una alternativa más económica que el mismo tratamiento de la basura, lo que no es así en el corto plazo. Otro mito frecuente es pensar que basta con instalar contenedores de reciclaje para generar un cambio en el comportamiento de las personas pero, la verdad, es que la práctica nos ha demostrado que esto no es suficiente.

En Kyklos, cultura ambiental, luego de haber probado y medido distintos métodos de trabajo a lo largo de ocho años, desarrollamos un programa de minimización de residuos integral el cual va más allá de solo combatir la generación de basura. Éste se basa en tres pilares fundamentales que aseguran un cambio cultural efectivo en las personas, fortalecen la sostenibilidad (economía) de la empresa en el tiempo y la vida en armonía con el entorno donde vivimos, y regeneran el medioambiente con impactos significativos.

Reciclaje

El primer pilar es Gobernanza, Articulación y Vinculación, el cual sirve para promover una participación activa por parte de las jefaturas y el resto de los colaboradores. Luego, a través del pilar de la Cultura, Educación y Marketing, se elabora un relato que aporte mística, orgullo y fomente la sensibilización; y, por último, la Administración, Logística e Infraestructura, es la unidad en la que co-diseñamos sistemas de gestión de residuos para disminuir la generación de basura y aumentar su valorización. En esta etapa implementamos un diseño educativo que facilita su uso, levanta procesos internos y busca soluciones eficientes en las compras. Esta metodología de “tres pilares” ha permitido que nos adaptemos a la realidad de cada una de las organizaciones a través de un cuidadoso trabajo de diagnóstico que detecta de forma precisa las necesidades, recursos, capacidades y cultura instaladas en cada caso.

Si bien reciclar no es más barato que botar basura y es cierto que para reciclar o lograr un cambio cultural ambiental no basta con instalar contenedores o contratar gestores para su retiro, también es cierto que las organizaciones que trabajan este modelo se ven beneficiadas en la mejora de su clima laboral y en su productividad a través del trabajo en equipo, además de la generación de acciones concretas para combatir el cambio climático. Así también, cumplen con las obligaciones legislativas tales como la Ley Rep o la Ley de Inclusión, logran diferenciarse y posicionarse por sobre otras al convertirse en organizaciones ciudadanas e interesadas por el cuidado de su entorno, y generan una mayor fidelización a través de la vinculación ciudadana y campañas de triple impacto: social, ambiental y económico. Todo esto hace más eficientes sus procesos administrativos, operativos y de compra y, en definitiva, se transforman en organizaciones más sostenibles que caminan hacia un mejor futuro en un amplio y profundo sentido.

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Diego Echenique
Gerente de Proyectos y Planificación, Kyklos