Por Daniel Fajardo Cabello para Pulso La Tercera.

“Políticas como la prohibición de uso de bolsas plásticas no será suficiente si no se complementa con el trabajo de los gobiernos por avanzar en una producción circular”, es una de las conclusiones de los estudios presentados en la UNEA-4, donde participan durante esta semana más de 5.000 representantes de 193 países, incluido Chile.

March 12, 2019. Nairobi Kenya. .Human rights-based approches to innovation for sustainable development photo: G. Ericson UNEP/CYRIL VILLEMAIN

El accidente del vuelo ET 302 de Ethiopian Airlines marcó el inicio de las conversaciones en la IV Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA-4) que se está llevando a cabo desde anteayer en Nairobi, Kenia, y se extenderá hasta este viernes. Tanto así, que un comunicado oficial de esta entidad comienza con la frase “La comunidad ambientalista está de luto”.

Ya han pasado tres días de reuniones donde temas como la economía circular, la producción de químicos y la advertencia sobre seguir un modelo basado en los plásticos han sido la tónica. Pero hay dos palabras que están siendo transversales en las conversaciones entre los más de 5.000 representantes de 193 países: innovación y tecnología. Ambas, consideradas como las llaves para cambiar el eje de desarrollo actual.

Según los asistentes, esta cuarta reunión también ha tenido un rostro más femenino, especialmente tomando en cuenta la reciente designación de Inger Andersen, como directora del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), quien reemplazará aJoyce Msuya, que estaba de manera interina desde noviembre de 2018, luego de la renuncia de Erik Solheim.

Estudios: la mejor arma

La ONU ha sido clara: los países no cumplirán con el objetivo acordado de minimizar los impactos adversos de los productos químicos y los residuos para 2020. Acto seguido, presentaron el estudio “Perspectivas de los productos químicos a nivel mundial”, donde se concluye que la capacidad de producción química actual de 2.300 millones de toneladas, valorada en US$ 5 billones anuales, se duplicará para 2030. Incluso, se espera que el mercado de productos químicos en el sector de la construcción crezca 6,2% anual, entre 2018 y 2023.

Otra “mala palabra” que se ha mencionado hasta el cansancio en esta semana ha sido el “plástico”. Según otro estudio presentado en el contexto de la Asamblea, son cerca de 13 millones de toneladas de este material que reciben anualmente los océanos, cifra que llegaría a 619 millones al 2030. “Políticas como la prohibición de uso de bolsas plásticas no será suficiente si no se complementa con el trabajo de los gobiernos por avanzar en una producción circular y cambiar el hábito de los consumidores, minoristas y fabricantes”, concluye el estudio “El estado de los plásticos”.

En ese contexto, la ministra chilena del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, lideró el lunes la conferencia “Beat Plastic Pollution” donde expuso el plan del gobierno para reducir el plástico, con énfasis en la ley que prohíbe la entrega de bolsas plásticas y la ley de reciclaje (REP). “Como país hemos enfatizado que no existe desarrollo si este no es sustentable”, comenta Schmidt a PULSO desde Kenia, y agrega: “Chile está avanzando en convertirse en un modelo de producción y consumo sostenible, experiencia que mostraremos a nuestros pares en esta asamblea, instancia que aprovecharemos también para invitar a todas las delegaciones a ser parte activa de la COP25” (que se realizará en Santiago a fin de año).

La jefa de la cartera medioambiental intervendrá hoy en el plenario general de la Asamblea y el jueves participará en el One Planet Summit, junto al presidente de Francia, Emmanuel Macron.

Pero más allá de los plásticos y químicos, la ONU está pidiendo un replanteamiento económico urgente por el aumento acelerado de la explotación de recursos. Y con más estudios en mano, esta entidad aseguró que para 2060, el uso global de material podría duplicarse a 190 mil millones de toneladas mientras que las emisiones de gases de efecto invernadero podrían aumentar 43%.

“Estamos en un momento clave, porque 2020 será decisivo para la agenda climática, la biodiversidad y el desarrollo sostenible. Esperamos que esta asamblea termine con un reconocimiento claro del vínculo entre cambio climático, pérdida de naturaleza y desarrollo sostenible”, explica Ricardo Bosshard, director de WWF Chile.