Está en búsqueda de un socio que esté en el rubro de la fundición y que quiera participar del negocio que tiene un mercado prometedor, sobre todo con las ciclovías que fomentan su uso.

Escrito por Diario Concepción

Innovación total. Es el concepto que cumple la propuesta de la doctora Claudia Carrasco, profesora titular del Departamento de Ingeniería de Materiales de la Universidad de Concepción,  quien busca que todos pedaleen la primera bicicleta hecha en Concepción en base a restos de latas de bebidas.

Y sueña en grande: que estén disponibles no sólo en el comercio, sino que puedan estar disponibles en los espacios cívicos para que sean usadas bajo algún tipo de modalidad y en asociación con una o más municipalidades.

“Ahora que tenemos muchas ciclovías, qué mejor que usarlas con un producto 100% penquista”, se pregunta Carrasco.

Incluso ya hay sondeos. “En su momento hablamos con alcaldes de comunas y hubo muy buena acogida”, destaca  la doctora, pero eso fue hace un tiempo y han habido cambios de alcaldes, por lo que, espera que la voluntad siga.

Nace una idea

Todo parte en los albores de la década y tras resolver aspectos técnicos de cómo manejar la escoria en el proceso de fundición, se logra dar, finalmente, con la fórmula que hiciera todo posible en un sólo acto y sin mezclar con más aluminio puro, como se requiere tradicionalmente.

Entonces deciden que lo mejor es con latas. “Resultó tan bien que somos independientes de la composición química. Tenemos variaciones de 5 a 6 puntos, pero las propiedades mecánicas son las mismas.Aguanta lo mismo. Maravilloso, dijimos. Lo patentamos y eso ya fue el 2011”.

Así entonces se postula a un  Fondecyt  para hacer estudios científicos y publicaciones. “Terminó tres años después y ahí quedó y se me pasó el amor por el aluminio. Un estudiante que tuve en pregrado y que trabajó conmigo todo este tiempo, me preguntó: ¿por qué no lo reactivamos?”, recuerda Carrasco.

Se busca socio

Esta vez optaron por un Fondef. “Nos asociamos con un ingeniero  industrial que ve la parte del mercado.  Decidimos que lo mejor era marcos de bicicletas o tubos de regadío que hoy son de PVC, que duran un par de años y son un problema. Estos serían resistentes y  no se oxidan. Las tiene todas”, asegura la académica.

Ya se han hecho algunos prototipos y hoy se espera pasar a una segunda etapa para concretar un negocio para alguien que esté en el rubro de la fundición.

“Nosotros transferiríamos la tecnología. Este sería el grupo ideal: una municipalidad, un armador de bicicletas y la persona que va hacer los marcos. Estamos en esa búsqueda”, dice Carrasco, por lo que si hay interesados no tiene problemas en recibirlos en el DIMAT, ubicado en calle Edmundo Larenas, número 270, en pleno Barrio Universitario.

El impacto positivo y directo lo sentirían los recolectores. Si hoy el kilo vale $400 pesos y algo, de comenzar este emprendimiento los valores podrían aumentar considerablemente.

“La idea es que esto se enfoque en pequeños productores y tiremos para arriba a la empresa metalmecánica”, resalta la científica.

Mercado al alza

Carrasco expuso en la Biblioteca Viva del Mall Plaza Mirador Bío Bío, causando asombro en  los asistentes.

Es que el interés por este medio de transporte se ha notado este año en las alzas de ventas que registran los puntos de ventas.

Por dar un ejemplo, Better Bike, Oxford y Sparta han indicado que las ventas se incrementaron hasta en un 40% en el primer semestre.

“Los jóvenes, principalmente, vienen a consultar precios y modelos. Igualmente, por implementaciones como cascos, guantes, mochilas de hidratación, repuestos, entre otros”, explicaba Bryan Rivas de Better Bike.

Es por ello que las señales del mercado para la académica Claudia Carrasco son prometedoras.

2018-08-28T13:13:12-03:0028 de agosto, 2018|Sin categoría|