En los últimos años ha quedado demostrado que uno de los temas centrales que preocupan a la sociedad chilena es la educación. También está el problema de la basura y del cambio climático. Por esto, en el día de la Educación Ambiental, creemos necesario reflexionar sobre cómo la educación se ha hecho cargo del tema ambiental.

Este, hoy lo abordan distintas disciplinas y de muchas maneras; descuidarlo no es éticamente razonable. Y en Kyklos, desde donde trabajamos en cultura ambiental desde hace ocho años, encontramos un método que ha conseguido excelente acogida: el uso del lenguaje de las generaciones del futuro. 

Hasta el 2019, alrededor del 50% de lo que hacíamos era presencial y estaba orientado a la cultura ambiental en colegios. Sin embargo, la pandemia del covid-19 nos empujó a diversificar nuestros servicios. Así, también nos animamos a trabajar con empresas y municipios, y lo hicimos a través del lenguaje de la tecnología y la innovación, con lo que conseguimos aún mejores evaluaciones con respecto del contenido que desarrollábamos. 

En escuelas y organizaciones de todo tipo activamos el Programa de Educación Digital dirigido a los nativos digitales que hoy demandan y merecen que se les enseñe de una manera que coincida con la forma en que aprenden. Toman fotos, crean videos, socializan y piensan a través de la tecnología. 

El programa consiste en el desarrollo de plataformas virtuales en donde se alojan entretenidas actividades ambientales que permiten aproximarse al tema desde una dinámica lúdica, libre, y que además genera la sensibilidad necesaria para incorporar nuevos hábitos sustentables.

Al considerar los intereses y las necesidades de las generaciones que liderarán el futuro, se maximizan la enseñanza y el cuidado por el planeta. Si los seres humanos somos en el lenguaje y este crea y cambia nuestros mundos, entonces es fundamental tomar en cuenta las nuevas formas de la comunicación para potenciar la educación ambiental.


Carolina Almarza:
Sub Gerente de Experiencia y Cultura de Kyklos, empresa B de cultura ambiental.